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Redes en general

Adios, Chromium. Hola, Chrome.

Chromium, como reza la correspondiente entrada de la Wikipedia, es un navegador web de código abierto, a partir del cuál se basa el código fuente de Chrome, que es el navegador de Google.

Hay pocas diferencias entre ambos (Chromium no incluye Adobe Flash Player y algunos complementos que Chrome sí, entre otras -más info en la entrada de la wikipedia). No son diferencias demasiado importantes, por lo que se pueden usar ambos indistintamente.

Sin embargo, y aunque usaba Chromium a pesar de no traer la opción de vista preliminar (muy útil a la hora de imprimir una web), pues me apañaba de otras formas, he detectado un problema que me resulta bastante molesto, tanto, que abandono, por el momento, Chromium en favor de Chrome.

El tema es que tengo una carpeta marcadores con una selección de vídeos de Youtube que le gustan a mi niña. Pues bien, cuando voy a reproducir uno, en el 80% de las veces dice que se ha detectado un error y no se puede reproducir. Entonces lo busco de nuevo, lo selecciono y lo reproduzco. Entonces sí funciona. He comprobado que las URLs son exactamente las mismas.

Esto me ha ocurrido un número indecentemente grande. Con Chrome esto no me ha ocurrido ninguna vez.

Aquí se abriría el debate del software libre y el privativo, pero lo cierto es que, aunque me considero amante de Linux y del software libre en general, soy una persona muy práctica y busco cosas que me solucionen problemas, no que me los generen.

Atrás quedaron aquellos tiempos en los que para cada minucia buscaba una solución, un apaño, una investigación profunda de cómo podría hacer lo mismo sin usar un programa privativo. Básicamente, no tengo tiempo.

Lo sigo haciendo, porque  me gusta, pero no para cada piedrecita que encuentro en el camino. Así que ahora uso Chrome en lugar de Chromium, ¡qué vamos a hacer!

 

Viendo vídeos de youtube en la tele con Chromecast

Chromecast es un aparatito muy chulo de Google (¡cómo no!) que permite ver cositas de vuestro dispositivo android en la Televisión.

Básicamente, es un aparato que se conecta a un puerto HDMI y que, una vez configurado (es supersencillo), se conecta a Internet a través de nuestra Wifi y permite que desde nuestro cacharro Android (móvil, tablet, etc.) e incluso desde el PC reproduzcamos vídeos, fotos, música e incluso ejecutemos aplicaciones en la televisión de nuestra casa.

El requisito que tiene que tener la televisión es, simplemente, contar con un puerto HDMI libre, no siendo necesario que sea ni smart tv ni ninguna chorrada de éstas. Si tu tele no tiene HDMI o no sabes si tiene o no, no deberías leer el resto del artículo, porque no creo que te interese -con cariño lo digo-.

El otro requisito es que todos los dispositivos (PC, Android, Chromecast) estén en la misma Wifi. Si no tenéis Wifi en casa ni pensamientos de ponerla me remito a la última frase del párrafo anterior -también con cariño lo digo-. Siempre os quedará el libro gordo de Petete (qué veranos más guapos pasé yo con él, ¡coño!).

Aunque van saliendo más y más aplicaciones (*) que permiten hacer cosas chulas desde nuestro Android y el Chromecast, pero en este artículo me voy a centrar en youtube.

Escenario: tenéis el Chromecast pinchado en la tele, configurado (es muy sencillo, insisto), conectado -por tanto- a vuestra Wifi, lo mismo que vuestro móvil/tablet Android. En éste último tenéis la aplicación youtube actualizada a la última (si no, hacedlo -*siempre*-).

La cosa es fácil, si abrís la aplicación Youtube y le dáis con el dedo una vez en el vídeo que se está reproduciendo (el cuál, por ejemplo, podría ser éste) y os aparecerán las opciones, una de ellas es un rectangulito que tiene tres líneas curvas concéntricas en la esquina inferior izquierda (representando lo que podría ser “señal wifi”). Entonces os preguntará a qué dispositivo Chromecast os queréis conectar (por si tuviérais más de uno).

Una vez seleccionado, en la tele veréis el logo de Youtube y seguidamente aparecerá el vídeo. Aunque hay gente que lo cree así, no, el vídeo no lo reproduce el móvil/tablet android, lo reproduce el propio Chromecast, es decir, con vuestro Android le estáis diciendo qué vídeo reproducir y además podéis controlar el avance, parada, etc. (como si de un mando a distancia se tratara).

Lo interesante lo dejo para el final, jeje. Yo a mi pequeña le pongo vídeos varios usando el Chromecast (lo tengo sólo un mes y creo que, simplemente con esto, está ya amortizado ;-)) y lo interesante aquí es poner una lista para que vaya poniendo uno después de otro. Esto es fácil, simplemente seleccionáis otro vídeo y le decís “encolar” o “enqueue”, que lo que hace es eso, ponerlo en la cola.

Lo malo de esto es que tenéis que hacerlo cada sesión, porque no se guarda. Sin embargo, existe una opción interesante que es crear una lista de reproducción en Youtube (tenéis que estar logaros con vuestra cuenta de Google, pero vamos, doy lo doy por hecho 😉 y simplemente le decís “reproducir todo”. Con esto ya lo tenéis.

Mola, no?

 

 

(*) Desde un PC con Linux (e ¡¡incluso Windows!!) se puede enviar una pestaña del navegador Chrome para verla en la tele a través del Chromecast. Desde Android aún no se puede pero es probable que en breve se pueda.

Más sobre pocket

En un anterior artículo os hablé de Pocket, ese programa que permite guardar los artículos y webs para leerlos posteriormente, offline incluso.

Para aquellos que lo usen y no lo sepan y también para aquellos que no se han animado aún a probarlo, os comento unas cosas interesantes que he descubierto conforme he ido usando el programa y que lo hacen para mí aún mucho más útil. Ahí van:

  • Etiquetas. Podéis hacer uso de etiquetas para clasificar luego los artículos. Por ejemplo, yo suelo poner una palabra que hacen referencia al tema del que va el artículo; también pongo etiquetas de tiempo, tipo t5, t10, t20… para hacerme una idea de los minutos que voy a tardar en leerlo (así, si tienes 5 minutos y quieres leer algo, sabes qué artículos puedes empezar y terminar, para no dejar cosas a medias (*)). Al seleccionar la opción “etiquetas”, os mostrará todas las que tenéis y podéis seleccionar la que os interese para que sólo se muestren los artículos relacionados con ella.
  • Favoritos. Yo marco como favoritos los próximos que quiero leer sí o sí. Así que simplemente con decirle que los muestre ya puedes seleccionar el que quieras (por supuesto, haciendo uso de las etiquetas que explicaba en el punto anterior, para hacer un filtrado más fino).
  • Edición en grupo. Puedes seleccionar varios artículos y aplicarles acciones al mismo tiempo, como marcarlos como favoritos. Esto, a la hora de etiquetarlos (si no lo habéis hecho antes) es muy útil.
  • Dictado. Una función muy interesante que tiene pocket es la posibilidad de que os lea él mismo el artículo. Para ello usa un motor de conversión de texto a voz, que podéis seleccionar en las opciones. Yo lo he usado y lo lee perfectamente, por lo que si antes de conducir lo ponéis, podéis escucharlo mientras vais en marcha. OJO: ¡no toquéis el móvil/tablet mientras conducís, insensatos!
  • Otras. Hay otras características que, sin ser tan interesantes como las anteriores, pueden resultar útiles, como pueden ser la posibilidad de poner invertir el texto (fondo oscuro y texto claro (**)), posibilidad de desplazarte con los botones de volumen, adecuación automática de la vista para su mejor visionado, posibilidad de ver la versión web (si nos interesa ver enlaces y cualquier otra información adicional, bloqueo de la rotación de la aplicación (si leéis en la cama en posición de decúbito lateral).

 

Si alguien encuentra alguna otra función que se me escapa y que es útil, tiene la libertad de decirlo en la sección de comentarios.

 

(*) Otro detalle a tener en cuenta en este sentido es que Pocket se acuerda por dónde te quedaste al leer un artículo, así que si os dejasteis finalmente uno a medias, cuando lo abráis de nuevo se os colocará la posición de lectura justo donde la última vez.

(**) Parece una chorrada pero 1) facilita la lectura y 2) si en otros programas de lectura quieres esta posibilidad tienes que optar por la versión de pago.

Ventajas de usar Dropbox

Existen muchas empresas que ofrecen almacenamiento en la nube, como Dropbox, Google (Google Drive), Microsoft (Skydrive) y otras más. Además, para los más celosos de su intimidad, existen soluciones que cifran todo en el cliente como spideroak e incluso soluciones de tipo “móntatelo tú mismo” como ownclowd.

Yo uso Dropbox desde hace ya varios años (bastantes). No tengo mucho espacio (unos 6 GB aprox.), pero no necesito más. Allí tengo todos los archivos de configuración, documentos, plantillas, etc., que uso en mi día a día. Lo tengo configurado en todos mis equipos, de forma que si actualizo un archivo en uno de ellos (con la comodidad de hacerlo directamente desde el propio sistema operativo, sin necesidad de hacerlo obligatoriamente desde la web), lo tengo actualizado en todos.

Os recomiendo este sistema por 5 razones fundamentalmente:

1.- Existe un cliente para casi cualquier plataforma. En particular, en windows funciona, en linux también (yo sólo uso éste), en Android también… (aunque aquí no se sincroniza sino que se descargan los archivos conforme los necesitamos por ahorrar ancho de banda -pero es más que suficiente-).

2.- Funciona perfectamente. No da problemas. Lo instalas, se sincroniza y a correr.

3.- Es una copia de seguridad en sí misma (la tienes en varios PCs y la nube).

4.- Si borras un archivo puedes recuperarlo. Hay como una “papelera” interna que desde la web podéis usar para recuperar archivos. Yo la he usado en un par de ocasiones y me ha salvado la vida.

5.- Tiene un control de todas las versiones de un archivo, es decir, creas un archivo dentro de tu directorio de dropbox, luego editas y grabas, luego vuelves a editar y grabas de nuevo, vuelves a editarlo y vuelves a guardar… si en la última edición, por ejemplo, te has cargado el contenido, puedes recuperar todas y cada una de las versiones anteriores. A mí esto me ha salvado también hace poco de una bastante gorda. De hecho, no concibo editar archivos fuera de Dropbox. Así es prácticamente imposible que se pierdan, no sólo los archivos totalmente sino los cambios entre versiones. Es, simplemente, fantástico.

La pega que tiene es que, como cualquier servicio de almacenamiento en la nube, los datos están en servidores de empresas privadas. Así que si no os gusta que otras empresas “husmeen” en vuestros archivos, no lo uséis. En este caso, mejor usad cosas como spideroak, ownclowd o, mejor aún, no uséis servicios en la nube. Mejor incluso, no uséis internet (¡toda precaución es poca!). En mi caso, prefiero disfrutar de los servicios gratuitos y de calidad que me ofrecen sabiendo que la publicidad que me aparece va en función de mis gustos personales, los cuáles Google ha obtenido gracias a husmear en mis cosas, pero vamos, puedo vivir con ello, oye.

Hacer copias de seguridad usando gmail II

En el anterior artículo vimos que podemos exprimir un poco más nuestra cuenta de correo en la nube (gmail en este caso) y aprovechar los muchos megas que nos ofrecen gratis para salvaguardar no sólo mails sino también archivos.

Ahora vamos un paso más allá para agilizar este proceso. Con lo visto hasta ahora, si queremos hacer un backup de un archivo usando gmail tenenos que abrir gmail en el navegador, darle a “Redactar”, crear el mensaje, rellenarlo, incluir el adjunto y enviar… Esto es sencillo pero lo cierto es que nos quita tiempo, ese recurso tan importante y escaso. Podemos hacerlo más rápido con un script. Veamos cómo.

En un artículo anterior vimos cómo enviar mails desde nuestra cuenta de gmail usando la línea de comandos. Vamos a hacer uso de esto para agilizar la copia de seguridad de archivos. Os muestro un ejemplo de script que realizaría esta tarea:

#!/bin/bash

echo -n "Subject: "
read SUBJECT
SUBJECT="-backup- $SUBJECT"

echo -n "Body: "
read BODY

echo -n "Enviando mail..."
echo $SUBJECT > /tmp/subject
echo $BODY > /tmp/body
/usr/local/bin/send_gmail /tmp/subject /tmp/body $1
echo "OK"

Este script hace uso del script que vimos en dicho artículo (send_gmai), script que hemos dejado en /usr/local/bin para poder ejecutarlo desde la línea de comandos de forma habitual sin necesidad de incluir la ruta (aunque en el script de arriba sí que lo hacemos para asegurarnos de que funciona siempre independientemente del valor de la variable de entorno PATH).

Lo que hace es pedirnos el subject y meterle luego la cadena -backup- para que no tengamos de preocuparnos de meterla nosotros manualmente. Esta palabra es la que, como dijimos en el artículo anterior, usamos para hacer el filtro. Podríamos crearnos distintos scripts para distintos tipos de backups si quisiéramos y cambiar aquí -backup- por otra cosa en cada uno. Posibilidades hay mil.

También nos pide el cuerpo del mensaje. Si no lo necesitáis podéis obviar esto y meter siempre algo como “backup” y váis más rápidos.

Para finalizar, llama al script send_gmail, el cuál envía el correo electrónico con el adjunto que pasamos como único parámetro al script en cuestión, el cuál llamaremos, por ejemplo, backup_file. Así pues, suponiendo que queremos hacer un backup de un archivo llamado proyecto.odt que tenemos en el directorio actual, lo llamaríamos así:

backup_file proyecto.odt

Como digo, las posibilidades son muchas. Podéis automatizar el backup de un directorio entero, por ejemplo. Podéis añadir también automáticamente la fecha en el subject o el cuerpo del mensaje para tenerlo mejor clasificado (aunque esto ya se ve en la fecha y hora del propio mail). Podéis quitar los read y meter algo estático y luego meter el script en el crontab para que haga backup de cierto archivo o directorio cada hora, por ejemplo…

Alguien dirá que para esto ya está Dropbox, Google Drive, etc. Sí, pero a mí me gusta usar este método también porque estos archivos de backup son versiones de un fichero y, una vez finalizado, ya no las necesitaré aunque no viene de más tenerlas en una especie de cajón desastre que puedo consultar el día de mañana. Digamos que no quiero ver esos ficheros “temporales” en mis directorios de Dropbox ni GDrive, sino que prefiero almacenarlos en algún lugar que, aunque seguro, es menos accesible (*), porque además, el hecho de tener muchas versiones de un archivo en un directorio y no tener un control luego puede ser un caos.

(*) Lo cuál es cómodo desde un punto de vista organizativo.

Hacer copias de seguridad usando gmail I

Existen muchos mecanismos para hacer copias de seguridad (backups), como pendrives, cd-roms, dvds, almacenamiento en la nube (dropbox, google drive…), pero existe uno muy sencillo que podéis usar en cualquier momento para salvaguardar datos que queréis tener replicados (es decir, queréis tener alguna que otra copia de respaldo por si se pierde/estropea la original) y es usando vuestro correo electrónico.

Evidentemente, me estoy refiriendo a mail en la nube, esto es, gmail, hotmail, o cualquier otro que tengáis con un proveedor y que consultéis y almacenéis en la red. Si lo descargáis con pop3 no os va a servir. Yo voy dar unas ideas basándome en gmail, que es el que uso, pero podéis aplicarlo al que queráis (siempre que tengáis los datos de configuración del servidor de salida -smtp-).

En Gmail podéis crear “etiquetas”, que vendría ser algo parecido o que da un resultado similar a “carpetas”. En definitiva, no es más que una forma de clasificar vuestro correo. Si además usáis los filtros para que los mails vayan a las etiquetas correspondientes automáticamente, pues ya tenéis un sistema de correo más ordenadito y limpio, que es lo suyo (*).

Una forma obvia es enviar un mail desde vuestra cuenta a vuestra misma cuenta y guardar manualmente el mail en su etiqueta correspondiente. Si ponéis el filtro esto se hará automáticamente, moviendo el mail a una etiqueta llamada, por ejemplo, backup. Para poner el filtro, podéis hacerlo en función del asunto del mail, que podría contener la palabra “backup”. Así, “le estáis diciendo” que los mails con origen “mi propia dirección” y cuyo asunto contenga la palabra “backup” que los envíe directamente a la etiqueta “backup”. Yo lo tengo así. De hecho, como esa etiqueta la tengo “simplemente” para almacenamiento y no la consulto prácticamente nunca, la pongo al final de todas, ¿cómo? -fácil: nombrándola así “z__backup”.

A veces hay archivos e incluso los propios mails que recibimos que queremos tenerlos guardados en algún sitio por si algún día nos hicieran falta. Yo, en estos casos, no creo etiquetas para cada tipo de mail a guardar o para cada tipo de archivo, lo que uso es una etiqueta llamada “0__mi_papelera” en la que meto todos estos mails que puede que un día me puedan hacer falta, donde envío los archivos de copias de seguridad que no creo que necesite pero nunca se sabe…

La llamo “0__mi_papelera” para que aparezca la primera. Así, cuando recibo un mail que quiero enviar a dicha etiqueta, al pulsa en el botón “Mover” de gmail, me aparece la primera y es mucho más rápido.

Hasta aquí, lo que he dicho no tiene mucho misterio, simplemente son formas de sacarle un poco más de partido a gmail. En el siguiente artículo os cuento una forma muy cómoda de enviar archivos que queréis guardar como copia de seguridad.
(*) Yo creo “es lo suyo” pero está claro que es sólo mi opinión. Para mí lo es, porque prefiero tener la bandeja de entrada limpia y los mails almacenados en su lugar correspondiente una vez “procesados”. Esto no se aplica a la gente que prefiere tener 2430 emails en la bandeja de entrada (donde intentan convivir correos del banco, de la novia, etc., con otros cientos de mails de publicidad). Es lo bueno del correo electrónico: cada uno tiene una cuenta personal y hace con ella lo que quiere. Es como el que tiene el escritorio de su sistema operativo repleto de iconos en una pantalla de 24 pulgadas de alta definición (o sea, con una densidad de 5 iconos por centímetro ;-P). Estas cosas molan, supongo, porque es como jugar a “dónde está Wally” cada vez que tienes que buscar un documento o acceso directo. Supongo que eso mola (a veces soy un aburrido).

 

Enviando un mail de gmail desde la línea de comandos

Enviar mails desde la línea de comandos de Linux es bastante sencillo. Hay un comando llamado “mail” que hace esto sin problemas. Si nos instalamos un servidor de correo SMTP como postfix, ya lo tendremos.

El problema es que estaremos enviando mails desde un servidor de correo cuyo dominio (el que hayamos puesto nosotros, algo como “micasa.com”) o bien no existe o si lo hace no está a nuestro nombre. Si enviáis unos pocos e-mails al día puede que todo vaya bien pero, si enviáis más correos, esto puede ocasionar problemas (por ejemplo, vuestro proveedor de servicio a Internet os pegaría un toque por posible SPAM).

Lo mejor es hacer las cosas bien hechas para evitar problemas (*); en este caso, lo suyo es enviar correos legítimos, desde una cuenta “oficial”, de un dominio “oficial” (registrado, vamos). Vamos, que si enviamos un correo desde loquesea@gmail.com, ese correo debería partir del servidor gmail.com, es decir, el servidor de correo de Google.

Para hacer esto desde línea de comandos os recomiendo el comando “mailx”, que además nos permite enviar adjuntos.

Vamos a ver cómo usarlo para enviar un mail desde nuestra cuenta de gmail. Lo que vamos a ver es cómo usar mailx para enviar correos desde la línea de comandos usando nuestra cuenta de gmail (a través, por supuesto, de los servidores de Google).

Lo que tenemos que hacer es especificar los distintos parámetros (servidor, puerto, usuario, password…) con la opción -S. Nos quedaría algo así:

mailx -v -s "ASUNTO" -S smtp=smtp.gmail.com:587 -S smtp-auth-user=VUESTRO_USUARIO_DE_GOOGLE@gmail.com -S smtp-use-starttls -S smtp-auth-password=VUESTRO_PASSWORD -S from=VUESTRO_USUARIO_DE_GOOGLE@gmail.com MAIL_DESTINO

Al ejecutar esto os dejará escribir el cuerpo del mensaje. Para finalizar el mail, dar un par de veces a Intro, escribid un punto y darle de nuevo a Intro (es la forma de decirle a mailx que habéis terminado de redactar el mail).

Si queréis hacerlo menos interactivo podéis pasarle el cuerpo del mensaje así:

echo “CUERPO DEL MENSAJE…” | mailx -v -s “ASUNTO”…

Si queréis un cuerpo más completo, con intros y demás, podéis pasarle un archivo (tanto como cuerpo de mensaje como de asunto). También podéis registrar los logs de salida y error por si algo fallara poder estudiar cuál ha sido el problema. Un script que contemple ambas cosas podría quedar así:

DATE=`date +%Y-%m-%d--%H-%M`
if [ $# = '0' ]; then
     echo send_gmail FILE_SUBJECT FILE_BODY \[ FILE_ATTACH \]
elif [ $# > '1' ]; then
     SUBJECT=`cat $1`
     if [ $2 ]; then
        BODY=`cat $2`
     else
        BODY="."
     fi
     ATTACH=$3
     if [ $ATTACH ]; then
        echo $BODY | mailx -v -s $SUBJECT -a $ATTACH -S smtp=smtp.gmail.com:587 -S smtp-auth-user=VUESTRO_USUARIO_DE_GOOGLE@gmail.com -S smtp-use-starttls -S smtp-auth-password=VUESTRO_PASSWORD -S from=VUESTRO_USUARIO_DE_GOOGLE@gmail.com MAIL_DESTINO >/tmp/mail_$DATE.log 2>/tmp/mail_$DATE.err
     else
        echo $BODY | mailx -v -s $SUBJECT -S smtp=smtp.gmail.com:587 -S smtp-auth-user=VUESTRO_USUARIO_DE_GOOGLE@gmail.com -S smtp-use-starttls -S smtp-auth-password=VUESTRO_PASSWORD -S from=VUESTRO_USUARIO_DE_GOOGLE@gmail.com MAIL_DESTINO >/tmp/mail_$DATE.log 2>/tmp/mail_$DATE.err
     fi
fi

Lo he hecho rápidamente, así que se puede mejorar mucho a la hora de tratar los parámetros. De todas formas, así es perfectamente válido (doy fe ;-). A continuación explico cómo funciona.

Lo que hace el script es coger la fecha del sistema (en la variable DATE) para que nuestros archivos de log la tengan incorporada en el nombre de archivo (así es más fácil identificar de cuándo son).

Después, si el número de parámetros es 0 muestro un mensaje de uso correcto del script (cuyo nombre es “send_gmail” en este ejemplo), que básicamente es, el nombre del script, el fichero que lleva el subject del mensaje, el fichero que lleva el cuerpo del mensaje y, opcionalmente, el archivo que queremos adjuntar.

Si el número de parámetros es mayor que 1 (**) el asunto del mensaje (SUBJECT) es el contenido del primer argumento. Si existe un segundo parámetro sería el fichero que contendría el cuerpo del mensaje. Si no existe segundo parámetro se pone un “.” (podemos poner un espacio o una palabra por defecto) porque si no ponemos nada fallará el script.

Si hay un tercer argumento ejecutaremos el comando que hemos visto antes con la opción “-a $ATTACH”, que incluirá dicho archivo como adjunto.

Esto os puede venir de perlas para cosas como enviar mails al iniciar el equipo para indicar que está operativo (como vimos en el artículo anterior “Ejecutar scripts al inicio de Linux”), para enviar mails de notificación desde nagios o, como veremos en un artículo posterior, para hacer backups de archivos rápida y cómodamente.

(*) Esto se debería aplicar a todos los aspectos de la vida. Si todo el mundo lo hiciera… irían mejor las cosas, nor?
(**) como mínimo hemos introducido subject y body; si introducimos 3, el tercero es el fichero a adjuntar; a partir del tercer parámetro se ignoran si los hubiera.

Pocket: lectura offline en las mejores condiciones

Muchas veces me encuentro con un artículo muy interesante que no puedo leer en ese momento. En estos casos, antes (hace mucho tiempo), lo imprimía (en papel usado por una cara, conste) para leerlo más tarde.

Entonces, mi mujer (novia por aquél entonces), me regaló un lector de libros electrónicos, donde guardaba los artículos y posteriormente leía sin tener que gastar papel y tinta.

Aquí tenía el problema de que para que quede perfecto, hay que usar un software como calibre, el cuál convierte los libros a formato .epub -entre otros- y facilita su lectura en el lector.

Sin embargo, entre que soy bastante perro para eso (son muchos artículos y surgen en distintos pcs) y que guardando como .txt o como .pdf me apañaba bastante bien, pasé un poco/bastante de dicho software.

Lo que ocurre ahora es que tengo móvil con Android y un tablet también con Android. Son dos cacharrines, y tener que cargar también con el lector de libros electrónicos hace que mi espalda se resienta con tanto peso. Así pues, he ido buscando otras soluciones hasta encontrar la que, en estos momentos, cumple a la perfección todas mis espectativas.

Se trata de Pocket (*), que no es más (¡ni menos!) que un servicio que te permite guardar las webs (puedes guardar también audio y vídeo sin problemas) y luego leerlas desde cualquier dispositivo que tenga la aplicación instalada.

En particular, esta aplicación está disponible para Android, por lo que yo la tengo ya instalada en mis dos dispositivos. En estos cacharrines, si estás ante un vídeo/audio/web que te interesa, le das a compartir con y eliges “Pocket”; de esta forma, ya lo tendrás disponible desde dicha aplicación para verlo/oírlo/leerlo cuando quieras.

En el PC también existe la posibilidad de acceder a Pocket, simplemente pinchando aquí. En este caso, también existen extensiones para los distintos navegadores que permiten añadir fácil y rápidamente una web a vuestra cuenta de Pocket. Para la acción de añadir una página web a Pocket podéis usar, además del icono que aparece en la barra de direcciones del navegador, usando una combinación de teclas. Viene por defecto Control+Shift+S pero podéis cambiarla (botón derecho en dicho icono y configuración).

Otra opción interesante para añadir artículos es vía mail. Si enviamos un mail a la dirección add@getpocket.com desde la cuenta (o cuentas) que tenemos configuradas en Pocket y metemos las urls en el cuerpo del mensaje, los artículos se añaden automáticamente a nuestra lista. En el subject podéis poner lo que queráis, es indiferente.

Lo mejor de todo esto es que los contenidos que vas guardando en Pocket se quedan en el servidor y, cuando te conectas desde tu dispositivo Android éste se sincroniza y descarga los artículos para poder leerlos offline.

Además, los artículos de texto se adaptan a la pantalla perfectamente permitiendo una lectura óptima.

Existen servicios similares como Instapaperpero Pocket me va tan bien que no me planteo cambiar. Además, Pocket es gratuita mientras que Instapaper no lo es (al menos no para Android).

Por último, añadir que no sólo está disponible para Android y PC, sino que también está para iOS.

Para mí, es una aplicación imprescindible y os la recomiendo encarecidamente.

 

(*) Antes, este servicio se llamaba Read it later y estaba disponible sólo para PC. Ahora ya está disponible para otras plataformas, tal y como comentamos en el artículo.

Guardar y sincronizar la posición de lectura en Twitter

Desde que uso Twitter llevo echando en falta una opción que me parece absolutamente necesaria para disfrutar plenamente de la aplicación, y es la de la sincronización de la posición de lectura del timeline.

En otras palabras, abres el twitter en el móvil, lees unos cuantos tweets y cierras la aplicación. Cuando la abres de nuevo al día siguiente, lo que quieres es que te muestre el último tweet que viste la vez anterior para poder seguir a partir de ahí. Sin embargo, lo que suele suceder es que aparece el tweet más reciente, lo que te obliga a bajar y buscar la última posición (a ojo) para ponerte al día en tu cuenta de Twitter.

Esto se complica aún más si usas más de un dispositivo para leer Twitter. En mi caso, uso tanto el móvil como la tablet. Lo ideal sería que si en uno de ellos te has quedado en una posición, luego, cuando lo abras de nuevo (tanto en ese dispositivo como en otro), la posición sea aquélla en la que te quedaste. Para mí, esta característica es fundamental.

Pues con TweetMarker ahora se puede. Se trata de un servicio que permite precisamente esto: guardar la posición en la que te quedaste la última vez que usaste Twitter y te permite continuar por ella desde ese dispositivo o desde cualquier otro.

Para que esto funcione, necesitas un cliente de Twitter que permita usar este servicio. El cliente oficial no lo permite (al menos la última versión que probé). Hay, sin embargo, muchos clientes de Twitter que permiten ésta y muchas otras opciones interesantes.

En concreto, yo uso ahora Plume y me va bien. Lo tengo tanto en el móvil como en el dispositivo; en ambos tengo la opción de TweetMarker activada (si no, no funciona -lógicamente-).

El funcionamiento es bien sencillo:

  1. abres la aplicación,
  2. lees varios tweets,
  3. cierras la aplicaicón,
  4. abres la aplicación de nuevo (en ése o en otro dispositivo),
  5. la posición es el último tweet que leíste.

Una maravilla.

Conectar dos habitaciones lejanas a nivel de red

Nos encontramos con la siguiente situación. Tenemos dos salas (habitaciones, despachos, …) con una cierta distancia entre ellas y las cuáles queremos interconectar a nivel de red, es decir, tenemos en una de ellas el router que proporciona internet y en la otra tenemos dos ordenadores a los que queremos dotarles también de conexión a internet.

Como existe mucha información al respecto en internet, lo que voy a hacer es comentar posibles soluciones para orientaros. Si os interesa alguna en particular y tenéis alguna duda podéis comentármelo.

A la sala que tiene internet la llamaremos A y la que no tiene la llamaremos B (por abreviar).

Las opciones más sencillas podrían ser:

1.- Si tenemos posibilidad de tirar un cable de red (con uno de categoría 5e sería suficiente) ya lo tendríamos. Conectamos un extremo en el router de la sala A y el otro lo conectaríamos a un switch que colocaríamos en la sala B. Auque digo un switch, podéis usar un router adsl que tengáis muerto de risa por ahí (*).

2.- Si no es posible la opción anterior, si la conexión eléctrica es la misma en las dos salas (es decir, pertenecen al mismo cliente a nivel de la empresa de energía eléctrica), podemos usar PLC. En este caso, conectaríamos un adaptador PLC en una toma eléctrica cercana al router de la sala A. En dicho adaptador conectaríamos un latiguillo de red y el otro extremo del mismo a un puerto del router de la sala A. En la sala B haríamos la misma operación: enchufamos el adaptador PLC a una toma de corriente y a él conectamos un cable de red cuyo otro extremo irá a un switch (o router adsl).

3.- Si ninguna de las opciones anteriores es posible, tendríamos que usar la Wifi. Una opción dentro de este caso sería el modo de repetidor universal. Para esto, si queremos usar un router adsl que tengamos en el armario, hay que comprobar que proporcione esta característica. Si no es así, hay que comprar un punto de acceso, en cuyo caso, si queremos dar soporte a más equipos tendremos que comprar también un switch (es económico: por menos de 20 euros puedes conseguir uno). En este caso, en el router de la sala A no hay que hacer nada. Es el repetidor el que tenemos que configurar. Normalmente funciona pero no ofrece grandes resultados ya que disminuye el ancho de banda a la mitad, pero donde no hay posibilidad de usar otro tipo de conexión, puede ser la solución.

4.- La otra opción que se puede usar es WDS (Wireless Distribution System). Sin embargo esta configuración es complicada de realizar y entre equipos de distintas marcas es casi imposible dejarlo operativo. Yo no os recomiendo esta opción.

Yo recomiendo, si es posible, la opcion 1. En este caso, si en el extremo del cable que nos llega del router de la sala A conectamos un punto de acceso (o router adsl con wifi), podremos ampliar la red wifi, que ahora daría cobertura a las dos salas. Para ello, configuraríamos el punto de acceso de la sala B con el mismo ESSID y misma seguridad. Eso sí, cambiamos el canal para evitar conflictos. Con esta sencilla configuración ampliamos la red wifi casera y ya tendríamos wifi en los dos habitáculos (A y B). Además, si el punto de acceso lo conectamos a un switch o ya lleva uno incorporado, esto proporcionaría también conexión a los equipos con red que tengamos allí. Esta es, en mi opinión, la solución que menos problemas os va a dar.

Si no podéis tirar un cable pero tenéis la misma conexión eléctrica, podéis usar la opción 2 para unir ambas y luego, igualmente podéis ampliar la wifi como acabamos de decir.

En último caso, se probaría con el modo repetidor universal. Nunca recomiendo WDS porque es un problema serio hacerlo funcionar bien.

Espero que os sea de utilidad.

 

(*) En este caso, el router funcionaría simplemente como un switch. Tendríamos que tener la precaución de cambiar la IP del mismo si coincide con la del router de la sala A (normalmente, 192.168.1.1).