Archivo por meses: Julio 2013

[OT] Skechers On The Go: comodidad y confort en tus pies

En este artículo podríamos catalogarlo de off-topic, (OT) ya que en él voy a hablar de un tema que poco tiene que ver con los tratados en los artículos (*) que usualmente leéis en mi web (redes, gnu/linux, etc.), a excepción de éste artículo, que también fue OT.

A pesar de salirse de la temática propia de esta web, lo incluyo dos razones:

  1. Porque me parece interesante y hasta es posible que a alguno le ayude en su decisión de renovar el calzado.
  2. Porque me apetecía 😉

Vamos a ello -oye-.

Hace algún tiempo estaba buscando unas zapatillas ligeras y cómodas para usarlas en horario de trabajo e incluso para salir a andar.

Probé varios tipos de zapatillas deportivas, alguna que otra tipo tenis/pádel pero sobre todo de tipo running. Las primeras (tenis/pádel) las descarté enseguida porque son más pesadas, así me decanté por las de tipo running. No necesitaba que fueran las más avanzadas, pero quería que fueran cómodas.

Probé las Pegasus de Nike, y aunque me convencían estéticamente, por peso, por características e incluso por precio, no me terminaban de resultar cómodas porque agarran demasiado el pie (sobre todo por la parte del talón). Esto último imagino que para salir a correr debe de ser genial pero yo quería llevar el pie un poco más suelto.

Probé también unas Asics (no recuerdo el modelo) y eran más cómodas que las Pegasus (en mi opinión), aunque cuando dabas la pisada notabas como que la propia zapatillas te empujaba a salir a correr (por la curvatura de la suela o algo parecido). Por este motivo las descarté también.

Tras varias pruebas más en más de 5 establecimientos seguía sin encontrar nada que me convenciera realmente, hasta que un día me ofrecieron las Skechers On The Go y nada más cogerlas me sorprendió lo ligeras que son (no sé cuánto pesarán, pero es de las más ligeras que he probado nunca). Fue curioso, porque el número que tenían en la estantería era de los pocos que les quedaba y, casualmente ¡era el mío! (me sentí como una especie de Ceniciento).

Andé un poco con ellas y la sensación fue (y es) genial. Ligeras (¡ligerísimas!), muy flexibles, con materiales transpirables (muy recomendables para verano)… para mí de las mejores zapatillas que me he probado en cuanto a comodidad. Son como ésta:


skechers_on_the_go

Para finalizar, comentar que existen más colores y su precio ronda los 50 euros (a mí me costaron 45). Tenéis más información aquí.

Os las recomiendo.

 

Feedly, el lector RSS alternativo a Google Reader

Tras el anuncio del cierre de Google Reader, aparecieron muchas alternativas en Internet. Una de las más conocidas fue (y es) Feedly. Aunque existen otras, Feedly es la que más me gustó y es la que uso actualmente. Os voy a comentar un poco las bondades de esta plataforma de lectura de RSS.

Lo más importante -para mí, al menos- es que tenéis cliente para Android, tanto para móviles como para tablets (se adapta perfectamente a cualquier tamaño de pantalla, aprovechando todo el espacio muy bien). También hay versión para iOS (iphone y ipad, me vengo a referir).

Si lo queréis usar en el PC (tanto si usáis windows como GNU/Linux), tenéis una extensión de Chrome, con lo que en cualquier PC en el que iniciéis sesión de Google podéis ver vuestras noticias tranquilamente.

Por citar algunas características de Feedly, podemos decir:

  • Una estética muy cuidada y bien conseguida.
  • Muy práctico el uso de los desplazamientos con el dedo para pasar de una página a otra, de una noticia a otra y, manteniéndolo pulsado, para guardarlas para una lectura posterior.
  • Esto último (guardar las noticias que consideramos interesantes) es muy útil. Por ejemplo, en una pasada véis la retahíla de noticias de un canal concreto. Las que consideráis interesantes, o bien las leéis directamente, o bien las guardáis para leerlas más tarde. Al pasarlas todas, pulsáis en “marcar todas como leídas”. Luego, en otro momento con más tranquilidad, podéis leer aquellas noticias que habéis guardado como interesantes (para eliminarlas definitivamente, pulsar de nuevo sobre ellas, con lo que se desmarcan).
  • Podéis clasificar los canales de RSS por categorías. De esta forma, de un vistazo, podéis ver cuántas noticias tenéis de un determinado tema y pasar a verlas todas.
  • Varios modos para visualizar las noticias: en forma de lista (con los títulos solamente), en forma de revista, en forma de tarjetas (imagen y un pequeño resumen) y, por último, visualización de los artículos completos -uno tras otro-.
  • El panel de la izquierda muestra las opciones importantes, las categorías de RSS que habéis creado y las noticias que habeís guardado (sección “Saved For Later”). Para actualizarlo, nada más simple, arrastramos hacia abajo (en Android, me refiero). Algo al estilo de la aplicación de Twitter.
  • Para finalizar, comentar que la versión de Chrome (para PC) tiene atajos de teclado, que permiten agilizar el uso cotidiano de la aplicación.

Si algún lector lo usa y hay alguna característica interesante que no he incluído que deje, por favor, un comentario y así la compartimos con todos 😉

 

 

Sincroniza tu música en todos tus equipos

Actualmente están muy de moda servicios para reproducir música online (como Spotify o Grooveshark, por ejemplo), lo que se conoce como streaming de audio. Esto permite escuchar música en todos tus dispositivos sin tener que llevar físicamente la música copiada en ellos.

Si eres usuario de estos servicios y estás cómodo con ellos, este artículo no es para tí. De hecho, este artículo está dirigido a aquéllos quienes, como yo, aún prefieren llevar sus canciones (mp3, ogg…) en su dispositivo y reproducir la música que les gusta sin anuncios, a cualquier hora y sin la necesidad de una conexión permanente a Internet (con la suficiente calidad, además, para que no haya cortes).

El problema de este sistema que planteo, es que tienes que copiar toda tu música a todos los dispositivos que uses (portátiles, PCs, netbooks…). Realmente, no es necesario copiar absolutamente toda la música, pero si tienes espacio en los discos, ¿por qué no?

Una vez que has efectuado la copia ya está superado este primer obstáculo pero, si consigues unas canciones nuevas que quieres añadir a tu biblioteca, ¿cómo actualizas la música en todos los equipos de forma fácil y sin que queden inconsistencias? Cuando digo inconsistencias me refiero a que un dispositivo tenga menos canciones que otro porque no las hemos copiado todas, y es que si son 4 canciones no hay problema, pero si son 321 canciones distribuidas en distintos discos y que deben ir a distintas carpetas… la cosa se complica.

Para evitar estos problemas, yo uso el siguiente sistema. Tengo un disco externo donde está toda la música. Podríamos decir que es la copia maestra, la principal. Desde ese disco externo hago una primera copia a cada dispositivo donde quiero llevarla, es decir, lo voy conectando a cada equipo y traspasándole toda la música.

Cuando hay nuevas canciones/discos los añado, en su lugar correspondiente, dentro del disco duro externo (que hemos dicho que es la copia principal, que siempre contiene la versión más actualizada de la biblioteca). Una vez hecho esto, conecto dicho disco externo a cada dispositivo y, mediante rsync, se actualizan todos los nuevos ficheros.

También, si repasando nuestra biblioteca de música detectamos que hay algún disco que no nos gusta, canciones que queremos borrar, mover de sitio, etc., lo hacemos en el disco externo. De esta forma, cuando hagamos de nuevo un rsync con cualquier PC/portátil/…, este último tendrá sincronizada toda la música (incluyendo todos estos últimos cambios que hemos hecho).

Para facilitar las cosas, uso siempre la misma ruta en todos los dispositivos, de forma que el comando rsync a ejecutar es el mismo en todos ellos:

rsync -arvtl --no-whole-file --delete RUTA_EN_DISCO_EXTERNO  RUTA_EN_NUESTRO_PC

Las opciones que uso son éstas:

-r: recursivo

-l: copia los enlaces simbólicos como enlaces simbólicos (no los archivos a los que apuntan)

-t: conserva los tiempos de modificación de los archivos

-v: verbose

-z: comprime los datos de los ficheros durante la transferencia de un equipo al otro

–no-whole-file: no copia los archivos enteros, sólo las modificaciones

–delete: borra los archivos en el destino si se han borrado en el origen

Como la ruta donde está la música es exactamente la misma en todos mis dispositivos, puedo crear un script (*) que me vale para todos. Para ello -oye-, básicamente, metéis el comando anterior en un script, le dáis permisos de ejecución y lo copiáis en /usr/local/bin (por ejemplo).

Cada vez que vayáis a actualizar la colección con algún CD nuevo, etc., lo hacéis en el disco duro externo. Luego, simplemente ejecutáis el script tras conectarlo en cada PC, portátil, etc..

De esta forma, siempre tendréis vuestra música sincronizada en todos los dispositivos, es decir, tendréis los mismos archivos y directorios en todos vuestros equipos.

Por útlimo, si guardáis también dentro de vuestra colección de música un directorio con las listas de reproducción (.m3u normalmente), también las tendréis actualizadas. Si además usáis las mismas combinaciones de teclas en todos los equipos, podréis escuchar los discos de la misma forma en cada equipo. En mi caso particular, cuando pulso por ejemplo la combinación de teclas Windows+Alt+F4 suena un recopilatorio que comienza con Jump, de Van Halen. Tras la sincronización inicial, podré escuchar dicha lista de reproducción en cada equipo.

 

(*) Esto del script tiene aún más sentido cuando usáis Dropbox (o servicio similar). Yo tengo todos mis scripts en Dropbox y, nada más instalar un equipo, sincronizo Dropbox y enlazo simbólicamente todos los scripts en /usr/local/bin. De esta forma, cada vez que modifico un script, se modifica para todos los equipos.

Un poco de… consola (V): help, nl, dfc

En este nuevo artículo de la sección “Un poco de… consola”, vamos a ver 3 comandos interesantes, a saber: “help“, “nl” y “dfc“.

help

Como su propio nombre indica, sirve para pedir ayuda, en este caso, mostrarla. Alguien se preguntará, si existe man, aporta alguna utilidad el comando help? Pues la respuesta es que sí. Es muy útil para mostrar la ayuda de comandos y palabras clave de bash. Así que, si estáis haciendo un script bash y no recordáis -por ejemplo- la sintaxis del while, pues podéis poner:

$ help while

No existe entrada de man para while (*) así que algo como man while no devolverá ningún resultado.

nl

Sirve para númerar líneas. Imaginaros que tenemos un fichero de texto con estas líneas:

Ésta es la primera línea.
 Línea segunda.
 Línea tercera.
 ...
 Y así sucesivamente.

Con nl podemos hacer lo siguiente:

$ nl ejemplo.txt

 1 Ésta es la primera línea.
 2 Línea segunda.
 3 Línea tercera.
 4 ...
 5 Y así sucesivamente.

Si queremos, podemos guardar la salida en otro fichero, de manera que tendríamos ya nuestro fichero con los números de línea incorporados. Tan sencillo como esto:

$ nl ejemplo.txt > ejemplo_con_numero_de_lineas.txt

dfc

Supongo que conocéis ya el comando df. Por si acaso, os resumo: sirve para saber la ocupación de vuestros discos/particiones y lo que queda libre. Ejemplo (**):

$ df -h

/dev/sdb7 19G 12G 5,9G 67% /
udev 1,9G 4,0K 1,9G 1% /dev
tmpfs 791M 988K 790M 1% /run
none 5,0M 0 5,0M 0% /run/lock
none 2,0G 608K 2,0G 1% /run/shm
none 100M 8,0K 100M 1% /run/user
/dev/sdb8 9,2G 1,2G 7,6G 13% /var
/dev/sdb9 9,2G 150M 8,6G 2% /tmp

Bien, pues dfc es una aplicación que hace lo mismo pero visualmente más agradable, mostrando barras de progreso que indican la ocupación de cada partición. En nuestro ejemplo, si ejecutamos esto:

$ dfc

se vería algo así:

r3

Al mostrar los datos de forma gráfica y con colores según el grado de ocupación, de un vistazo podemos ver qué particiones tenemos a punto de llenarse, cuáles están libres, etc.

Tanto con df como con dfc podemos mostrar también el sistema de ficheros de cada partición con el parámetro -T.

 

(*) Información parecida podemos conseguir con man (aunque de manera mucho menos concreta) ejecutando: man bash.

(**) El parámetro -h sirve para mostrar los tamaños en forma más fácil de ver, usando megas, gigas o teras según el caso. Si no se añade este parámetro muestra los tamaños en bytes, lo que hace más complicado leerlos. -h viene de human readable.