Archivo por meses: Noviembre 2012

Sincronización de marcadores

He usado durante mucho tiempo firefox como navegador web y xmarks (antiguamente foxmarks) como sistema de sincronización de marcadores.

Hace unos días leí que el sistema de sandbox de chrome es más seguro, o al menos complica más las cosas a los atacantes, que el resto de navegadores del panorama actual. Tanto es así, que incluso algún que otro software para atacar agujeros de navegadores, mostró bastante reticencia a atacar a chrome, no tanto ya por su seguridad sino porque al final la sandbox del mismo no le dejaría hacer mucho fuera de ella.

A partir de ese momento, y viendo que en cuando a rendimiento las últimas versiones de firefox y chrome van a la par, comencé a usar chromium/chrome (*).

Una vez en chrome instalé xmarks para sincronizar mis marcadores. Todo fue perfecto hasta que me dí cuenta de que como también estaba sincronizando los marcadores el propio navegador con los “chrome” instalados en otros ordenadores, a veces se duplicaban varios marcadores.

Así que, previo backup de mis marcadores, desinstalé la extensión xmark en un chrome y automáticamente se quitó también en el resto de equipos donde uso chrome, ya que chrome sincroniza también las extensiones instaladas/habilitadas.

A partir de ese momento todo fue genial. Incluso en el tablet y el móvil uso chrome y los marcadores están todos sincronizados. Os recomiendo que lo probéis.

Es una estrategia muy inteligente de Google, ya que al sincronizar cojonudamente los marcadores entre los distintos chrome que tengo en los distintos equipos, no puedo dejar de usar este navegador en ninguno de ellos, ya que no podría sincronizar los marcadores en él.

Cuando algún día vuelva a firefox (quiero probar la versión 18 a ver qué tal), volveré a xmarks. De momento, chrome con su sincronización de marcadores.

 

(*) En principio uso chromium, pero en uno de mis equipos me está dando problemas y he optado por chrome.

Mediatomb: DLNA server en GNU/Linux

Introducción.-

DLNA es un protocolo que se usa para compartir contenido multimedia en red. Hace uso de UPnP (más info en wikipedia) para gestionar los distintos dispositivos que comparten/consumen contenido multimedia.

En DLNA se tienen, fundamentalmente dos tipos de equipos: proveedores de contenido multimedia y consumidores del mismo. El proveedor es, por tanto, donde tenéis las pelis, la música y las fotos. Los consumidores son, por ejemplo, la tele de vuestra casa (todas las actuales de gama media/alta vienen ya con DLNA).

Utilidad práctica.-

Tengo en mi pc mogollón de pelis muy bien ordenaditas (o no, da igual), una buena colección de mp3 y montones de fotos de viajes. Quiero poder reproducir todo este contenido, por ejemplo, en la tele de mi casa sin necesidad de tener que copiar cada 2×3 las cosas a un pendrive, llevármelo a la tele… luego, cuando lo haya visto borrar el pendrive, copiar de nuevo otras pelis/música/fotos… Para evitar todo esto necesitamos estas 3 cosas:

1- Que nuestra tele tenga conexión a nuestra red.

Esto puede hacerse por wifi (preferible que sea 802.11n, si no, los vídeos -sobre todo mkv- os van a ir malamente) o por cable de red. En este último caso no hace falta tener un punto de red cerca, basta con un enchufe de corriente y usar PLC (a mí me va genial).

2- Que nuestra tele soporte DLNA.

Como decía antes, casi todas las teles de ahora vienen con esta opción. En mi tele (una LG), cuando le das a buscar en “Mis medios”, además de buscar los pendrives/discos duros que tenga en los puertos USB, también busca en la red usando DLNA.

3.- Tener un software servidor DLNA en nuestro PC.

Evidentemente, en nuestro PC, donde tenemos nuestro contenido multimedia a compartir, es necesario disponer de un servidor DLNA.

Dado que las dos primeras dependen de vuestra tele y de vuestra instalación particular, me centraré en tercera, que es la del software DLNA server y cómo implementarlo en GNU/Linux.

Implementación del servidor DLNA en GNU/Linux

Vamos a hacer uso de un software llamado mediatomb. Yo lo uso y me va genial. Para ello (y suponiendo una distro basada en debian/ubuntu):

# aptitude install mediatomb

A continuación, editamos el fichero /etc/default/mediatomb dejando estos dos parámetros así:

NO_START=no 
INTERFACE=eth0

Cambiamos el eth0 por la interfaz por la que escuchará las peticiones nuestro servidor, i.e., la interfaz de red por la que nos conectamos a nuestra red doméstica.

Ahora editamos el fichero /etc/mediatomb/config.xml dejando estos parámetros como se indica:

<ui enabled=yes 
<accounts enabled= yes
 El usuario por defecto es mediatomb con password también mediatomb, pero podéis cambiarlo por el que queráis en la línea que comienza con <account user… del /etc/mediatomb/config.xml.
Una vez hecho esto, entráis en el navegador la IP de vuestro equipo (podéis acceder desde cualquier PC de vuestra red, incluído -claro está-, el propio PC servidor dlna) y tecleáis esta dirección:
http://192.168.1.131:49152
(Obviamente, cambiáis 192.168.1.131 por la IP de vuestro PC).
Os pedirá el login y password. Una vez que entráis a la izquierda (arriba) tendréis una sección llamada “Database”, que es lo que estáis compartiendo, y “Filesystem”, que es vuestro árbol de directorios.
El funcionamiento es sencillo. Os colocáis en la sección “Filesystem” y navegáis hasta el directorio que contiene el contenido que queréis compartir (da igual que sean fotos, música o vídeo, no hay que especificarlo). Entonces hacéis clic en el + que aparece a la derecha, arriba. A partir de ese momento, en “Database” os aparecerá dicho directorio y, si os conectáis desde la tele (o cualquier otro consumidor dlna (*)), podréis ver dicho contenido y reproducirlo.
También, si en lugar de darle al + le dáis justo al símbolo de la derecha (un + con un dos flechitas alrededor), podréis programar que escanee dicho directorio cada x segundos (1800 por defecto), de forma que si el día de mañana metéis más pelis/series/música/etc a dicho directorio, lo detecte automáticamente.
Para finalizar, añadir que a mediatomb no le gustan los caracteres que se salen del ascii normal, es decir, las pelis/música/fotos, no deberían tener acentos/eñes si queréis que vaya todo guay.
Ale, que lo disfrutéis!
(*) Clientes DLNA hay para PC, para Android, para Windows… o sea, que podéis reproducir los archivos de vuestro servidor en cualquier dispositivo que tenga un cliente apropiado y esté en la misma red.
Postdata: Aunque aquí me centro en software para GNU/Linux, también tenéis programas que hacen lo propio en windows, como Nero MediaHome Essentials, por ejemplo. Además, existen aparatos que ya llevan soporte de servidor dlna, como muchos routers Huawei HG532c que ofrece Orange (le conectáis un disco duro o pendrive con contenido multimedia al puerto USB y poco más).

Estoy en las nubes…

Supongo que a finales de 2012 que estamos te sonará el concepto de “la nube” o “cloud” (en inglés), pero ¿qué es eso de la nube? ¿Es útil? ¿Qué ventajas me aporta?

Pues básicamente, la nube no es más que el nombre que se le ha dado genéricamente a los servicios que funcionan almacenando tus datos en Internet. En otras palabras, si usas gmail, tu correo está en “la nube”; si usas “dropbox“, tus archivos están en “la nube”, si usas “flickr“, tus fotos están en “la nube”…

De hecho, hotmail existe desde hace años (apareció en 1996 y en el 97 lo compró Microsoft -más info en wikipedia-) y dado que el correo está en la web, podemos decir que el concepto de la nube es algo que ya lleva tiempo con nosotros, aunque ahora, con la ploriferación de más y más dispositivos que disponen de conexión a Internet con banda ancha, se le está dando más bombo ya que ahora es factible hacer uso de información en la web desde casi cualquier lugar.

El tener el correo en internet es interesante porque vayas donde vayas, siempre que tengas una conexión a Internet (y si tienes un móvil medianamente actual la llevas encima siempre) puedes consultarlo, contestar correos, etc.

De la misma forma, Dropbox permite que tengas tus archivos en internet y puedas usarlos allá donde estés. Así, vayas donde vayas, si hay conexión a Internet tendrás acceso a ellos y podrás seguir trabajando con ellos.

Yo, en particular, uso Dropbox en todos mis ordenadores. Este servicio, además de permitirte acceder por web a tus archivos, proporciona un software (tanto para Windows como para GNU/Linux) que puedes instalar en tu ordenador de forma que permite acceder a tus archivos de forma transparente (es un directorio más). De hecho, es muy cómodo porque tienes una copia los archivos en cada ordenador en el que lo tengas instalado y cada cambio que hagas en un archivo hace que se sincronice automáticamente con los que tienes en la nube, de forma que cuando enciendas otro ordenador en el que también usas dropbox, el programa detectará cambios y actualizará los archivos de ese ordenador.

Yo lo uso para archivos que comparto en todos los ordenadores y así, cada vez que enciendo un PC, siempre tengo la última versión de mis archivos. Esto es, además, una copia de seguridad fantástica (tienes copias en tus PCs/portátiles y también, lógicamente, en la nube).

También existe aplicación para Android, por lo que puedes acceder a tus archivos estés donde estés, siempre que lleves el móvil encima (*).

Estoy hablando de Dropbox porque es el servicio de alojamiento de archivos en la nube más conocido, pero existen otros: box, skydrive, gdrive, ubuntu one

Hay mucha controversia con estos servicios ya que los archivos están en los servidores de las compañías que los ofrecen, por lo que si eres muy receloso de que tus archivos no estén únicamente en tu propio disco duro y/o pendrive, lo mismo no te interesan.

Yo sí los uso, porque la comodidad y funcionalidad que me proporcionan compensa. Realmente, tampoco es que tenga la fórmula de la coca cola en los documentos que tengo, así que…

Si tienes un sitio web, también tienes la posibilidad de instalar soluciones como “owncloud”, de forma que los archivos están siguen estando en servidores externos pero al menos sólo los controlas tú. Si además optas por housing, los archivos estarían únicamente en tus propios servidores, así que si te lo puedes permitir es una solución que te da más independencia y privacidad para usar la nube.

Comentar que servicios existen de tipo gratuito y también de pago. En el caso de Dropbox, por ejemplo, la cuenta gratuita es de 2 GB (que puede crecer poco a poco), pero si quieres más hay que pagar (yo uso la gratuita y para mis documentos y demás me va bien). En skydrive, por ejemplo, te dan 7 GB gratis. En Box te dan hasta 50 GB sin tener que pagar… Tenéis opciones para elegir.

Me he centrado en servicios de alojamiento de archivos pero esto es igualmente aplicable para servicios que van desde alojamiento de fotos o servicios de correo hasta servicios de gestión integral de empresas.

Yo uso varios de estos servicios, por lo que podríamos decir que “estoy en las nubes”… ¿y tú?

(*) Eso sí, en Android los archivos se descargan bajo demanda, es decir, sólo el que tú pinches, ya que si al arrancar la aplicación se descargaran por 3G los archivos que has modificado en tu PC de casa, podrías agotar los MB de conexión en minutos. Aunque lo cierto es que podrían permitir esta opción cuando activars la wifi, pero bueno, esto es otro cantar. Ah! Las fotos que hagas en el móvil se sincronizan automáticamente en tu cuenta dropbox.

Primeras impresiones de KDE 4.9

Al empezar a usar KDE me he encontrado con cosas muy positivas pero también con algún que otro problemilla (no todo va a ser perfecto en la viña del Señor).

Cosas positivas, entre otras:

– Va bastante rápido (mucho más fluido de lo que esperaba).

– Es bastante estable en comparación a las primeras versiones de KDE 4, a las que sucedía algo parecido a los mensajes que le enviaban al Inspector Gadget: explotaba a los 5 segundos.

– Dolphin muy completo y muy muy personalizable. Francamente, no creo que haya un explorador de archivos con más opciones de configuración. En realidad, casi cualquier aspecto de KDE tiene muchas opciones de configuración y personalización.

– Estéticamente muy bonito.

Pero también me he encontrado con algún problema:

– Alguna vez se me ha quedado frito. Es cierto que no del todo, porque he podido abrir una terminal de texto y monitorizar/matar procesos sin problemas. Por otra parte, la música que tenía puesta no ha notado ni un parón (eso me ha gustado: puede que se quede congelado en alguna ocasión -casi nunca- pero… la música que no pare).

– Kmail2 me ha gustado de primeras pero lo he desestimado como cliente de correo pop porque no permite insertar un archivo html como firma de mail. Es un bug reconocido que lleva, al parecer, bastante tiempo sin solución (se debe a que el intérprete de html precisamente no “interpreta” el html y muestra el código fuente del html en el mail en lugar de interpretarlo).

– Kmail2, en la versión 4.8 de KDE, tiene el problema de que no maneja bien el autocompletado con las direcciones que has metido en kontact. En la versión 4.9 esto se ha solucionado y ya funciona perfectamente. – Otro problema de Kmail. No sé por qué no me aparecía por ningún lado la papelera, con lo cuál, cuando borraba un mail desaparecía para siempre…(*)

– Debido a un bug -que también tiene su tiempo-, no es posible usar el teclado numérico en las secuencias de teclado. Es un detalle sin importancia que no me ha supuesto mayor problema, pero vamos, en Openbox funcionaban perfectamente y aquí no, y hay que decirlo.

Esto es básicamente lo que he notado al usar estos días KDE 4.9, pero vamos, lo tengo poquito tiempo. Cuando tenga alguna novedad (buena o mala) os la comento. Prometido.

 

(*) Aunque en este artículo comenté que me quedé con Linux Mint 13 KDE, tras estos problemas de Kmail2 que comento y alguna pequeña cosa más, decidí pasarme a KDE 4.9, por lo que ahora mismo uso Kubuntu 12.10, y de momento… genial.

Adios Openbox… hola KDE

Pues sí, tras varios meses de trabajo con Openbox en mis equipos, y aunque muy conforme con la rapidez y facilidad de configuración -entre otras cosas- de Openbox, estaba un poco cansado de la monotonía del aspecto de las ventanas y del escritorio en general. También echaba de menos los efectos tipo Compiz de los que disfruté hace tiempo.

En el artículo anterior comentaba que estuve probando, entre otros, KDE. Bueno, pues después de analizar las cosas que me gustaban de Openbox intenté ver cómo conseguirlas en KDE, lo cuál no fue difícil ya que KDE viene muy completo en cuanto a configuración y personalización.

Mis pretensiones tampoco son mayúsculas; entre otras, éstas:

  • usar audacious como reproductor de música predeterminado (en lugar de Amarok),
  • usar combinaciones de teclas para la mayoría de acciones de uso diario,
  • que ciertas aplicaciones se abran automáticamente en cierto escritorio,

Además, me gustó mucho la gestión de dispositivos USB (tuve algún que otro problema en openbox con pendrives, por ejemplo), el tiempo de arranque, o la facilidad para configurar cada escritorio con un fondo de escritorio distinto e incluso de widgets distintos. También me ha gustado dolphin como explorador de archivos, es mucho más completo que thunar sin ir en detrimento de la velocidad (aunque, obviamente, thunar tiene un tiempo de carga menor).

Aún no me he hecho a las “activities” famosas, que tan de moda están en los escritorios actuales, pero tampoco he echado nada en falta (ya las toquetearé más adelante).

Los scripts que tenía para configurar automáticamente la distro una vez instalada los he adaptado a KDE y van perfectos (o casi ;-).

Como nota final, sólo añadir que si bien es cierto que los gestores de escritorio actuales tienden a convertirse en mamotretos gigantescos que pesan mucho tanto en CPU como en memoria, con un equipo medianamente moderno, van muy muy fluidos. Eso sí, por este mismo motivo, en equipos más antiguos, entornos ligeros como openbox, blackbox, enlightenment, icewm… siguen y seguirán triunfando.

Como mi máquina (no siendo demasiado potente) mueve muy bien KDE (seguro que la tuya también), a fecha de hoy sólo puedo decir, como reza el título del artículo: adios openbox… hola kde!

Mate, Cinnamon y KDE 4.8

A pesar de tener mi distro a mi gusto, configurada y personalizada, me gusta echar un vistazo a los entornos Gnome y KDE para ver cómo van los desarrollos, cómo son de estables, qué funcionalidades han añadido (o quitado), etc.

Probé hace tiempo los proyectos Mate y Cinnamon a través de Linux Mint. El primero es un fork de Gnome 2 que comenzó un usuario de Archlinux y que ahora es un proyecto soportado por los desarrolladores de Linux Mint. El segundo es un fork de Gnome Shell.

Ambos son una forma de traer algo parecido a Gnome 2 a los usuarios de Gnome que no están conformes con el cambio a Gnome Shell (Mate lo hace basándose en GTK2 y Cinnamon con GTK3).

Tienen buena pinta aunque yo prefiero Cinnamon a Mate porque me parece un proyecto más sólido y más acorde con el desarrollo actual de Gnome. En Mate se plantean si seguir con GTK2 o pasar todo a GTK3, mientras que Cinnamon, basado totalmente en GTK3 van avanzando a pasos de gigante, añadiendo características nuevas en cada versión.

Una cosa que creo que han hecho bien es incluir Nemo como gestor de archivos en lugar de Nautilus, y es que Canonical recortó bastante las funcionalidades de Nautilus al pasar de versión 3.4 a la 3.6 -creo recordar-.

Lo que me falta de Cinnamon son más opciones de configuración. Llegado a este punto decidí probar KDE.

KDE va ya por la versión 4.9 y, aunque las primeras versiones de la 4.x eran catastróficas (era un casque tras otro… aquello era inusable), éstas últimas versiones están empezando a tener buena reputación, aquella que ya tenía KDE cuando iba por la 3.x.

He probado Kubuntu 12.04 y KDE me ha despertado bastante la curiosidad. Al contrario de lo que había oído, va bastante rápido y tiene una pinta fantástica, y es que, estéticamente, pero sobre todo, en cuanto a opciones de configuración, lo tienen muy bien logrado. De hecho, dudo que haya otro gestor de escritorio con más opciones de configuración que KDE.

Tras probar Kubuntu 12.04, me dije, estando ya a mediados de octubre, ¿por qué no probar la 12.10? Si la 12.04 viene con KDE 4.8 por defecto, la 12.10 viene con la 4.9.

Bueno, no le he dado tiempo a esta última para poder ver las diferencias entre la 4.9 y la 4.8 porque las dos distros de Kubuntu me han dado varios fallos y, aunque seguro que con alguna actualización la cosa mejora, con lo estable que tengo mi equipo con Openbox, cualquier fallo que me deja colgado el equipo le baja la puntuación global bastante a la distro en pruebas.

Así las cosas me descargué la versión KDE de Linux Mint 13 (Maya). Ésta, al igual que Kubuntu 12.04, también está basada en KDE 4.8.

Aunque hay quien dice que Kubuntu 12.04 es la mejor distro con KDE, no comparto esa opinión. Linux Mint resulta ser mucho más estable que Kubuntu. He probado las 3 distros en varios equipos y en todos Linux Mint es más estable.

Decía antes que KDE tiene muchas opciones de configuración. Aunque para alguien que pasa de un gestor de escritorio simple y con pocos ajustes que tocar, las opciones de KDE le pueden parecer abrumadoras, lo cierto es que tiene cosas muy muy útiles. Antes de finalizar este artículo os voy a poner un caso práctico.

Por ejemplo, toqueteando por aquí y por allá veo la siguiente opción de un menú de ventana:  Configurar el comportamiento de la ventana.

Al entrar en dicha opción nos aparece una ventana tal que así (una imagen vale más que mil palabras):

Configuración del comportamiento de ventana en KDE

Como véis, tiene muchas opciones, entre ellas, una titulada Reglas de la ventana. Esta opción permite configurar que cuando se abra al ventana:

  • Tenga un tamaño que nosotros fijemos
  • Que esté maximizada
  • Que aparezca minimizada
  • Que tenga un tamaño mínimo
  • Que aparezca en tal escritorio

Hasta aquí mis breves comentarios sobre Mate, Cinnamon y KDE 4.8.