Adios Openbox… hola KDE

Pues sí, tras varios meses de trabajo con Openbox en mis equipos, y aunque muy conforme con la rapidez y facilidad de configuración -entre otras cosas- de Openbox, estaba un poco cansado de la monotonía del aspecto de las ventanas y del escritorio en general. También echaba de menos los efectos tipo Compiz de los que disfruté hace tiempo.

En el artículo anterior comentaba que estuve probando, entre otros, KDE. Bueno, pues después de analizar las cosas que me gustaban de Openbox intenté ver cómo conseguirlas en KDE, lo cuál no fue difícil ya que KDE viene muy completo en cuanto a configuración y personalización.

Mis pretensiones tampoco son mayúsculas; entre otras, éstas:

  • usar audacious como reproductor de música predeterminado (en lugar de Amarok),
  • usar combinaciones de teclas para la mayoría de acciones de uso diario,
  • que ciertas aplicaciones se abran automáticamente en cierto escritorio,

Además, me gustó mucho la gestión de dispositivos USB (tuve algún que otro problema en openbox con pendrives, por ejemplo), el tiempo de arranque, o la facilidad para configurar cada escritorio con un fondo de escritorio distinto e incluso de widgets distintos. También me ha gustado dolphin como explorador de archivos, es mucho más completo que thunar sin ir en detrimento de la velocidad (aunque, obviamente, thunar tiene un tiempo de carga menor).

Aún no me he hecho a las “activities” famosas, que tan de moda están en los escritorios actuales, pero tampoco he echado nada en falta (ya las toquetearé más adelante).

Los scripts que tenía para configurar automáticamente la distro una vez instalada los he adaptado a KDE y van perfectos (o casi ;-).

Como nota final, sólo añadir que si bien es cierto que los gestores de escritorio actuales tienden a convertirse en mamotretos gigantescos que pesan mucho tanto en CPU como en memoria, con un equipo medianamente moderno, van muy muy fluidos. Eso sí, por este mismo motivo, en equipos más antiguos, entornos ligeros como openbox, blackbox, enlightenment, icewm… siguen y seguirán triunfando.

Como mi máquina (no siendo demasiado potente) mueve muy bien KDE (seguro que la tuya también), a fecha de hoy sólo puedo decir, como reza el título del artículo: adios openbox… hola kde!